Anabelle Aguilar

Nació en Costa Rica. Tiene publicados los siguientes libros: "Los conservacionistas traviesos" Gremeica Editores, Caracas (1989). "Los cuentos del mago Michú", Euroamericana de Ediciones, Costa Rica (1993) y "Poeta menor con Petirrojo", Ediciones Torremozas, España (2001). "Orugario". Poesía. Editorial Costa Rica (1998). "Todopoderosa", Ediciones Torremozas, España (2000), "Hornacina", Taller Editorial El Pez Soluble, Caracas (2001). "Sangre", Grupo Editorial Eclepsidra, Caracas (2002) y "Climaterio", Ediciones Perro Azul, Costa Rica,  (2003).


Dorelia Barahona

Nace en Madrid y vive en Costa Rica.

Estudia Filosofía y Bellas Artes con la idea desde muy joven de dedicarse a la escritura más que a la docencia.

Ha publicado:

Poesias Infantiles .1971

La Edad del Deseo. Poesía. Premio Editorial U.C.R.

De que Manera te Olvido. novela. Premio Juan Rulfo de México editada por la editorial ERA en México y en 2da edición por la editorial Costa Rica.

Retrato de Mujer en Terraza. Novela 1era ed. Verbum Madrid y 2da ed. UNED de Costa Rica.

Noche de Bodas. Cuentos Ed. REI.

La Señorita Florencia. Relatos. Ediciones Perro Azul.

Ha integrado los libros: Relatos de Mujeres. Ed Mujeres. C.R.

Nuevas voces Hispanas: contextos literarios para el debate y la composición. U. de Carolina del N. y : Antología de Narradoras Hispanoamericanas. Desde el Corazón de las Mujeres, Ed. Michalon, Paris.

Periódicamente colabora en periódicos y revistas como ensayista y articulista.


Floria Bertsch Hernández

Agrónoma, o lo que es lo mismo, con las manos y el corazón hechos de tierra.

Escribo hojas sueltas desde que aprendí a darle forma a las letras, por el simple gusto de estirarme, de ir más allá del límite de mi letra anterior. Con cada texto que escribo siento que nazco! y crezco! un poco más, que descubro una parte nueva dentro de mí, y eso, me gusta. Lo disfruto. Muchas veces, además, escribir me explica el sentido de existir.

No soy la misma después de cada puño de letras que me atrevo a atrapar en un papel. Entonces, como parte de esta manera mía de seguir existiendo, sencilla y casi diría, ineludiblemente, escribo. Y sospecho que lo seguiré haciendo mientras ande por aquí...


Janina Bonilla

Nací envuelta en los celajes encendidos de naranjas y lilas, un atardecer de marzo. Siempre quise combinar las palabras, jugar con los tiempos, crear emociones, dialogar con personajes, reír y llorar con los sucesos para lograr un estilo de narrativa que permita recrear todas esas cosas para el disfrute de los otros, que es el nuestro. Así, tras mucho transcurrir, participé en el 2001 en el libro Niñas y Niños del 48 escriben con el cuento Yo lloraba quedito y publiqué en el 2002 el libro de cuentos Cóntamelo desde el principio.


Fabiola Campillo Correa

Colombiana por nacimiento, italiana por adopción y centroamericana por opción.

Comencé a escribir en una época en que se me aparecían personajes al alba

y me narraban sus historias. No eran personajes de los sueños. Posesión neurótica, me dije. Pero en silencio continué a oírlos.

Les hice caso, me inscribí en el taller de Dorelia para descubrir que tenía la facultad de narrar algunas historias, solo algunas, por ahora. A mi me resulta una terapia; se trata de calmar las mariposas amarillas que cargo en el vientre.

Y bueno... Aquí estoy en esas, aprendiendo a gozar del arte de narrar.


Adriano Corrales Arias

Nace en San Carlos, Costa Rica en 1958.

Ha publicado “Tranvía Negro” (Poesía, 1995, reedición 2000), “Los ojos del antifaz” (novela, 1999, reedición argentina 2002); “La suerte del andariego” (poesía, 1999); “Hacha encendida” (poesía 2002); “La suerte del andariego” (poesía 2003). Mantiene inéditos un libro de cuentos y dos novelas, además de algunas obras cortas de teatro. Es profesor del Instituto Tecnológico de Costa Rica donde dirige la revista cultural FRONTERAS.


Johanna Fernández Gómez

Respiro agradecida el aire citadino, quebrantado y bullicioso de la capital, que otros días de la semana compensa el verdor, quietud y cristalino cielo de Palmares.

Cobijó mi infancia los cuentos que nos contaba mi madre todas las noches antes de dormir y los que nos leía la Niña Nidia en el Club de Lectura de la Escuela Mauro Fernández.

Crecí y viví en uno de los antiguos barrios josefinos -Los Ángeles-. Su fisonomía, sus gentes, relaciones, casas y diario acontecer, se metieron en mi piel y alimentaron mis ansias de plasmarlos en palabras escritas, de revivir sus personajes, lo que empiezo hoy, a intentar.

Los cementerios fueron un vecino más de nuestro barrio, testigos mudos de las travesuras de adolescentes que lo frecuentábamos como un lugar más de entretención que de misterio.

El barrio, en complicidad con el ambiente, moldeó mi vocación para el estudio de Trabajo Social, y así sigue presente en mí, no obstante que de las edificaciones, de las casas de madera y de la vecindad, no quedan más que recuerdos.


Víctor Hugo Fernández

Narrador, periodista y ensayista costarricense. Posee una Maestría en Literatura Comparada y Comunicación por la Universidad del Estado de Pensilvania, Estados Unidos. Fue editor del suplemento cultural Ancora, que publica el diario La Nación. Dentro de sus áreas de interés y estudio teórico destacan la danza teatral y las artes plásticas. Ha publicando extensamente en periódicos y revistas nacionales y extranjeras. En Poesía ha publicado los títulos Calicantos y Las Siete Partes en que Antiguamente se Dividía la Noche. En novela publicó Los Círculos del Cuerpo y prepara para su publicación la novela titulada Las Noches del Capricornio. El relato aquí publicado forma parte de su libro antológico titulado: Tango India y otros relatos, de pronta aparición..Actualmente dirige World Graphics,S.A. una organización dedicada al diseño gráfico, la producción editorial, diseño de documentos multimedia y sitios web.


Laura Fuentes Belgrave

Nace en Costa Rica en 1978

Es Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo, de la Universidad de Costa Rica. Ha cursado estudios de Sociología en la misma Universidad, y es egresada de la Licenciatura en Comunicación Colectiva. Actualmente trabaja en su tesis: “La construcción simbólica del underground goth y punk en la juventud del área urbana costarricense”.

Trabaja como editora del suplemento dirigido a jóvenes “Frontera del Ocio”, que se publica mensualmente en el Semanario Universidad (Universidad de Costa Rica), también trabaja en el sitio web Club de Libros.


Rafael Gamboa

Escribo porque sino muero

Escribo y soy dueño de mi destino, demiurgo hacedor de mundos, tejedor de historias.

Soy dueño de mis personajes, alterego maravilloso.

Amor, odio, destrucción, creación.

Sufrimiento, risa, llanto.

Vida, muerte.

Amo, odio, destruyo, creo, sufro lloro, río, vivo, muero.

Les doy y les quito,

a ellos, mi espejo.

Ellos, yo, todos, uno.


María Montero

Nací en Burdeos pero vivo en Costa Rica, con sede en Escazú. Trabajo como periodista. He escrito tres libros de poesía :El juego conquistado, La mano suicida e In Dubia Tempora y mi trabajo literario ha sido incluido en antologías de poesía y narrativa como Relatos de Mujeres, Indómitas voces: 100 años de poesía femenina costarricense Editorial Mujeres Costa Rica, Martes de Poesía en el Cuartel de la Boca del Monte y La antología de la Nueva Poesía Costarricense publicado en Ecuador.


Catalina Murillo

Nació en Costa Rica en 1970. Estudió una carrera de no demasiado provecho y fue rescatada de la nada absoluta por la Escuela de Cine y TV de La Habana, Cuba, donde se perfiló su vocación de guionista y escritora. Reside desde 1998 en España, donde, en el mejor de los casos, ha desempañado esas dos profesiones. Tiene publicado Largo domingo cubano (crónica de viaje, 1995) y Marzo todopoderoso (novela, 2003), además de varios cuentos en varias antologías y artículos de periódico. Actualmente se encuentra trabajando en una especie de ensayo-diatriba contra la monogamia.


Alexánder Obando

Nació en San José en 1958. Durante la niñez y temprana adolescencia vivió fuera de su país.

Realizó estudios de Música, Inglés y Filología Española .

En 1991 ganó el III Certamen Centroamericano de Poesía Jóven, auspiciado por el CSUCA y el Instituto Cultural Costarricense-Salvadoreño.

De 1985 a 1993 trabajó con el Taller Literario Eunice Odio, con quien luego publicó la antología grupal Instrucciones para salir del cementerio marino (1995). También colaboró brevemente con los talleres Julián Marchena (de la Biblioteca Nacional, 1988-89) y Octubre-Alfil 4 (1994).

En el 2001 el autor publicó su primer novela, El más violento paraíso, (San José, Ediciones Perro Azul) y próximamente saldrá publicada su segunda novela “Canciones a la Muerte de los Niños”. Ambas novelas son parte de una eventual trilogía en torno al culto de Dionisios.


Uriel Quesada

Uriel Quesada (San José, 1962).  Ha publicado “Ese día de los temblores” (cuento, 1985),  “El atardecer de los niños” (cuento, 1990),  “Larga vida al deseo” (cuento, 1996),  “Si trina la canaria” (novela, 1999) y “Lejos, tan lejos” (cuento, 2003).  Actualmente es profesor de español y literatura centroamericana en Loyola University, Nueva Orleáns.


Ricardo Radulovich

Entrenado formalmente en ciencias biofísicas, es actualmente catedrático en la Facultad de Ingeniería, Universidad de Costa Rica. Autor de numerosas publicaciones técnicas, científicas y de opinión en la prensa. Ha publicado una colección de cuentos, "Fábulas Metafísicas", con la Editorial de la Universidad de Costa Rica. Este cuento, "Veinticuatro Pares", forma parte de un conjunto sobre ciencia ficción que está en preparación.


Oscar Julio Rímola Umaña

Al nacer mis padres me insuflaron de polvo de ciudad. Lo digo porque mi infancia pasó entre calles de asfalto, propiamente, en la Avenida Diez, en el barrio Santa Lucía, a trescientos metros del Cementerio de Obreros y la diversión que más me gustaba, era ver pasar las carrozas fúnebres tiradas por caballos y, posteriormente, los inmensos carros y detrás los dolientes en cámara lenta.

Los vientos de cambio, me llevaron un poco más al sur, al barrio Los Ángeles y después a vivir por el cine Capitolio, convirtiéndose el parque del Pacífico en el Santiago Bernabeu. Fiel a mis orígenes, seguí residiendo siempre por el sur de la ciudad, como un pequeño terrateniente incapaz de abandonar sus dominios, vigilante de las calles de mi San José, donde quedaron atrapadas mis vivencias, de una época y por lugares que no regresarán.

Sin embargo, ahora mi amor es compartido, encontré una amante, que es playa Bandera, quien me sabe de signo cáncer, y como buen cangrejo, regido por la luna, me puso de cama, su mar y su arena. Y ¿dónde se ve mejor la luna si no es en la playa? Y no me importa que la calle de Bandera ande con el chisme, pues una de las ventajas de estar enamorado, es que uno se vuelve estúpido sin darse cuenta, y si se da cuenta no le importa. Por eso cada vez paso más de las leyes, y me encierro en ese mundo mágico de la escritura, a compartir con mis personajes, que también son los suyos.

Abogado. Escribo por la necesidad de darle vida a mis fantasmas internos, vistiéndolos de piel, y el placer de verlos con vida propia, en lugares inimaginables y uno, como un pequeño Dios compartiendo sus vivencias y manipulando su entorno, sin complejos de culpa o remordimientos morales.


Sylvia Rodríguez

Me llamo Sylvia, Selva, como dice la etimología, o el “espíritu de la Selva”, según me lo susurró el espíritu de un árbol amigo cuando cumplí once años.

Mercurio, el mensajero de los dioses, marcó mi nacimiento, en la primera decanatura de su gobierno, de ahí que comunicar, en cualquiera de sus expresiones, haya sido siempre parte de mi naturaleza primordial.

Por eso escribo, porque si no, me reviento. Me revienta olvidar las fantasías de la niña que aun alimento, y que sin duda, es mi parte más querida.

Escribo desde que tengo memoria, y tal vez por eso, escribo para no olvidar, y porque no quisiera, jamás, acostumbrarme, y mucho menos, sustraerme, a mi capacidad de asombro.


Rodrigo Soto

Nace en San José, Costa Rica en 1962. Estudió filosofía en la Universidad de Costa Rica, y guión cinematográfico en la Universidad Autónoma de Madrid.

En 1983 publicó su primer libro de cuentos, "Mitomanías", que mereció el Premio Nacional de cuento de su país. Posteriormente publicó las novelas "La Estrategia de la Araña" (1985) y "Mundicia" (1992). "Dicen que los monos éramos felices" (1996), su segundo libro de relatos, resultó finalista en el Premio Literario "Casa de las Americas", Cuba, en 1992. En el género de la “nouvelle”, publicó “La Torre Abolida” (1994) y “Figuras en el Espejo”, publicado en el 2001, que reúne cuatro relatos largos o “nouvelles”. En poesía publicó dos libros: “La Muerte lleva anteojos”, en 1992, y “Damocles y otros poemas”, en 2003. Sus últimos libros publicados son la novela “El Nudo” (2004) y el volumen de relatos “Floraciones y Desfloraciones” (2006).

Algunos de sus cuentos han sido incluidos en antologías internacionales, tales como “16 Cuentos Latinoamericanos” y “Cuentos Breves Latinoamericanos”, ambos publicados por las “Coediciones Latinoamericanas”; “McOndo” (Mondadori), “Líneas Aéreas” (Ediciones Lengua de Trapo, Madrid), “Deluge de Soleil” (Vericuetos, Paris), “Cuentos Costarricenses” (Editorial Popular, Madrid), o “Cicatrices. Un retrato del cuento centroamericano” (Anamá, 2004). Fue becario de la Maison des Ecrivans et des Traducteurs de Saint-Nazaire, Francia, casa que le publicó en 2003 su libro “Les Petrogliphes”.

Como realizador y guionista de videos, sus trabajos han recibido diversos reconocimientos en su país.


Klaus Steinmetz 

Nació en Costa Rica.

Tras graduarse de administrador estudia Filosofía e Historia del Arte en Tubinga, Alemania.

Como periodista cultural ha escrito sobre arte y política en 8 países, pero especialmente crítica de artes plásticas. Actualmente es galerista y curador.

En el 2001 gana el Premio Nacional de Dramaturgia Aquileo J. Echeverría por su ópera prima ECOS DE CENIZA.


Carlos Tapia

Nace en Costa Rica en 1960.

Hace estudios de arquitectura y se dedica a la pintura como profesión.

Ha publicado relatos, cuentos y poesía en periódicos y revistas del país.

En 1994 se autopublica un librito de cuentos eróticos llamado “Entre Rosa y Celeste”, el cual solo queda en la memoria underground colectiva.

En 2001 publico su primera novela, El Perfume de un Beso, en la Editorial Perro Azul.

Sigue escribiendo relatos y cuentos y en este momento esta en preparación de su siguiente novela que se llama Cosas del fin del mundo.


Inés Trejos de Montero

A los jóvenes les es muy fácil escribir una pequeña biografía. A los mayores, no. Si echamos la mirada al pasado se entrelazan tantos recuerdos que es difícil escoger qué merece describir nuestra vida.

Vine a residir en el oeste de San José hace cuarenta años, cuando todavía existía la Costa Rica rural con sus árboles frutales y sus riachuelos cristalinos. Antes me correspondió conocer muchos barrios urbanos y pueblitos campesinos siguiendo el paso trashumante de mis padres. Mi interés por el estudio me hizo admirar y querer a los maestros que entregan su saber y su afecto a los alumnos y a sus comunidades.

Escribo desde mi niñez. Adoro la lectura. Para mí, leer es casi tan importante como respirar. Los libros llenan nuestra casa y siento a sus autores como viejos y jóvenes conocidos.

El periodismo me abrió sus puertas y por ahí me fui colando hacia la literatura, no sin dejar de trabajar en la función pública, en el campo de la cultura. Muchas de esas experiencias han servido de base para mis cuentos.

Mi vida, como un árbol que se llena de trinos, me ha dado un buen compañero, dos hijos y cinco nietos. ¡Qué más puedo desear!

He publicado el libro “La tía pecaminosa y otros relatos” y estoy revisando algunos más que espero ver pronto en negro y blanco.


Harry Wohlstein

Mis antecedentes con las letras se resumían a meras escaramuzas: un concurso literario, en mis tiempos del Liceo de Costa Rica, que me sembró el entusiasmo a pesar de que el profesor de Castellano me obligó a escribir; una aventura editorial inspirada por mi profesión de Abogado, la Editorial Juricentro, en la cual participo desde su progenitura y que es la primera en el país en el género de la literatura jurídica; y, ocasionalmente, algunos artículos periodísticos.

Buscando luego cómo “chinear” mi alma, tuve un encuentro con el arte, lo escudriñé con cuidado hasta dar con un brote que cautivó mis sentidos: el arte de la palabra escrita. De esta seducción me nació una criatura: “De Sarapiquí a Bruselas vía Zapote”, una novela que publiqué para recrear mi pasión con el desarrollo sostenible en el campo forestal.

Ahora, con ese preciado hallazgo en mi mano, -el arte de la palabra escrita-intento abrir espacios en mi cotidianidad, -a veces alienante-, que me permitan seguir experimentando y disfrutando el encuentro maravilloso con esa expresión del alma que me es tan cautivante y sublime.